domingo, 25 de septiembre de 2016

Un año del Fiódor, a dos de Ayotzinapa...

Hace un año que surgió el “Fiódor Dostoyevsky” como una respuesta desde la organización colectiva a la violencia de Estado. Como tarea básica nos planteamos dar un seguimiento puntual a la temática de los normalistas buscando en el esclarecimiento las causas de la represión en contra de los estudiantes. El abordaje de la situación no fue un desprendimientos de las condiciones reales de los pueblos, sino la acción misma de documentar los conflictos sociales que sucedían en nuestra región, introducción en la vida política.

En ese andar el cine se convirtió en la herramienta de concientización de masas, pero también de un acercamiento que buscara discutir las problemáticas que vivimos, no el cine como enajenación del pueblo, sino referente de su historia y su actuar, delineado como propuesta cultural autogestiva.


La respuesta fue dura, nos encontramos en una región que geográficamente se encuentra en la misma linea de disposición de iguala, la sierra sur. Las contradicciones sociales equiparadas a las de Guerrero: una sociedad fuertemente despolitizada de su entorno, y dónde su espacio común se les muestra ya sin pertenencia. Un completo desinterés de las autoridades municipales a abordar los problemas sociales desde la discusión democrática, situación que desembocó en el fracaso de la llamada “transición política” en Oaxaca, los gobiernos resultaron ser los mismos de siempre, preferentes de una lógica de acumulación capitalista donde los pueblos existen cada vez menos como sujetos del hacer político y económico. Aunado a una fuerte militarización de la región que ya es proceso histórico desde finales del siglo pasado y donde la masificación de los Federales empieza hacer ya presencia en la zona. Ese mismo ejercito y policía federal que como instituciones de justicia participaron en las desaparición de los normalista de Ayotzinapa. 


Los espacios de apertura que se han logrado en los últimos años no han sido dádiva del gobierno, aclaro, son espacios que se han generado por medio de la acción de los compañeros para buscar las formas de fortalecer la lucha por la defensa y respeto de los territorios. 

El engranaje se dispuso de tal manera que la inoperancia del gobierno favoreció un regreso autoritario del PRI que demostró su verdadero rostro en la represión policiaca desmedida contra el pueblo de Nochixtlán y el magisterio oaxaqueño, con el saldo lamentable y represivo de ambos gobiernos. En Oaxaca gobierna la complicidad de ambos lados. No habían pasado dos años de ayotzi, y nosotros, en medio de nuestro primer año de activismo cultural vimos recrudecerse la polarización social entre nuestro pueblo.



Nos queda claro que estamos con el pueblo, con los padres de familia de los estudiantes desparecidos y los compas de la Isidro. Nosotros no entramos al juego político de hacer el protagonismo y oportunismo de las luchas para ganar cúrules y componendas político-económicas. Estamos del lado de la discusión del tema Ayotzinapa y de la presentación con vida de los 43 estudiantes que desapareció el Estado mexicano la noche del 26 y 27 de septiembre en Iguala, Guerrero. 


La responsabilidad histórica de luchar por la aparición con vida de los compañeros y del castigo contra los culpables de Estado recae no sobre las instituciones sino en el pueblo mismo, sólo él, mediante esfuerzo y trabajo voluntario podrán hacer justicia y continuar la búsqueda de nuestros hermanos de clase. 


Pero este es un trabajo de resistencia contra las instituciones que nos quieren hacer olvidar los hechos, que mediante la dádiva miserable pretenden ocultar el estado de excepción policiaco-militar que está instaurado en México, a manera de pantallita plasma que elige la política partidista como beneficio del usufructo al pueblo, riqueza que es arrancada y no se materializa en verdaderos derechos sociales para la población, regalitos que terminan por reafirmar la ideología de Estado mediante la manipulación cultural de los pueblos.


Una verdadera transformación del país inicia con el esclarecimiento social de la participación del Estado en los hechos de asesinato y desaparición a luchadores sociales de los últimos años, no pasa por la dádiva del gobierno a los movimientos, como pretendió hacerlo Peña Nieto con los padres de los normalistas, ofrecimiento al que se negaron respondiendo con la pregunta que llevan gritando dos años por las calles de México y el mundo: ¿Dónde tienen a nuestros hijos?


Los padres no descansaran hasta ver a Enrique Peña Nieto detrás de las rejas, ahora caminamos nosotros sus pasos y ellos los nuestros, condenarlos al olvido es condenar nuestro pueblo a la tortura ilegal que la tiranía dictatorial de este país pretende instaurar como ley, la de la desaparición.  


¡PORQUE VIVOS SE LOS LLEVARON!
¡VIVOS LOS QUEREMOS !
¡A DOS AÑOS DE SU DESAPARICIÓN EN IGUALA!
¡PRESENTACIÓN CON VIDA DE LOS 43 ESTUDIANTES DE AYOTZINAPA!
¡CASTIGO A LOS CULPABLES!

miércoles, 31 de agosto de 2016

Benjamin y la recuperación del aura en el arte

El tiempo y el espacio de una obra de arte es el producto histórico de la luminosidad de su época. La imagen se enfrenta hoy a su comercialización vulgar, representada en el arte como mercancía, la cosa como estado del tiempo.

La fotografía hace su aparición en la historia del arte como una contradicción, revoluciona el problema artístico en su esencia misma. Su relación íntima con la pintura se vuelve vital y contradictoria, caminan en profundo devenir en la que una a otra se condenan en relación íntima con la muerte. Pero la relación primera tuvo como su fundamento a la ciencia de la luminosidad real de la imagen, la ciencia de la vida. La pintura ha salido victoriosa en esa batalla, que es contra el tiempo, contra el espacio, contra la destrucción de la técnica. 

La preocupación sobre la reproducibilidad de los objetos del arte permeó la cuestión de la desaparición de la pintura en relación a la aparición de la fotografía como formas del tratamiento de la imagen en la historia. En la actualidad la relación se ha invertido, la fotografía y su aura están en entredicho, la sobreacumulación de imágenes digitales ha destruido su cualidad áurea, su unicidad, representada en su máxima expresión en la fotografía analógica. Con ello, la destrucción de su fundamento: el de ser imágenes de la luz, de su tiempo y contexto específico. 
Pintura y fotografía guardan una relación profunda y específica, que se cohesiona en la realización de la imagen de su tiempo. Ha surgido toda una cuestión en lo que definimos cómo arte, cómo áureo, problema que se resuelve en el tiempo de la obra, su época. Benjamin nos define de un modo bello en su “Pequeña historia de la fotografía” el aura: “Pero ¿qué es propiamente el aura? Una trama muy especial de espacio y tiempo: la irrepetible aparición de una lejanía, por cercana que pueda encontrarse. En  un mediodía de verano, seguir con toda calma el perfil de una cordillera en el horizonte o una rama que proyecta su sombra sobre quien la contempla, hasta que el momento o la hora llegan a formar parte de su aparición, esto significa respirar el aura de esas montañas, de esa rama”.

La fotografía aparece así, propiamente, como historia, como la memoria de la luz de un tiempo específico. En el que la materialidad es la concreción de los colores que definen al concepto como principio estético. El aura tiene que ver con la historia de los objetos en su tiempo. Su unívoca permanencia en un sistema de reproducción de fugacidades interminables. 

La fotografía es un detenimiento de nuestro tiempo histórico, un respiro, poesía del espacio. Y la imagen, detenida en la foto, enfrentada a la reproducción sistemática, irreconocible, de las imágenes transgresoras del aura en el arte. La pregunta es esa, cómo puede recuperar el arte su aura, cómo su reproducción imaginativa puede no quedar encadenada a su comercialización hasta el infinito, que la hace irreconocible en la era de la reproductiblidad técnica masiva. Como posibilidad, alternativa, a la crisis del arte como fotografía, que envuelve a la técnica, la exposición colectiva real se vuelve la actividad contrarrestante que realiza de nuevo el aura de la foto, en su tiempo, en la historia, como especificidad de la vitalidad de un proceso irrepetible, el de la realización del sujeto social en su ambiente.



Parroquia de San Andrés. 1931. Archivo fotográfico Radio Soley.


El arte existiría así como aura de su tiempo epocal, una tensión constante, y que puede buscar a cada momento un desprendimiento de la función orgánica específica de objeto fetichizado que la percepción autoritaria de nuestro presente le ha impuesto como criterio. El éxodo de la fotografía en el tiempo como trayectoria de luz dentro del espacio. 

Eso es ir  “Del laurel al kiosco”, trayecto de imágenes y luces que en la lente se nos vuelven claras, tomamos conciencia del espacio que vivimos, de nuestro pueblo y ciudad, lo que va y viene en este pequeño cosmos de la memoria que abrimos, hacia la idea de un recuerdo del tiempo que estamos viviendo. Poemas del encuentro colectivo que desde la autogestión realizamos, imagen viva, natural, de la fotografía.




Rodolfo A. Ordaz Hdz.
Bibliografía

  • Pequeña historia de la fotografía. Benjamin, Walter. En “Sobre la fotografía”. Ediciones PRE-TEXTOS, 2007.
  • Marina Abramovic: La conquista del aura en el arte contemporáneo. Benavides Sola, Juan Francisco. Revista digital “Reflexiones Marginales”. Numero 34 Estética de la mirada. 


martes, 2 de agosto de 2016

ORFA BOHÓRQUEZ ¡A 30 AÑOS DE SU ARTERO ASESINATO! ¡LA LICENCIADA VIVE EN EL CORAZÓN DEL PUEBLO!

 Las imágenes nos refieren al recuerdo. El pasado vivo de su mirada, de su determinación, de su amor por el pueblo. Orfa nos enseñó el significado de la entrega revolucionaria a la causa de los oprimidos, la liberación combatiente al yugo opresor de los caciques. Con el caminar de su mirada se hace la memoria. Memoria que han querido caiga en el olvido, su imagen lucha contra esa transgresión: oportunismos y colaboracionismos que la han llevando al pozo sin fondo de la oscuridad fascista. De la vida sin memoria, del pasado sin recuerdos. En su imagen sobrevive no la inamovilidad estática del Estado que lo domina y determina todo, su imagen es movimiento, inspiración de lucha para los pueblos.

Su caminar aparece sincero, claro a la luz de los días que se nos han ido, de esa inmensa luminosidad que con su discurso se abría, como el cielo profundo y libre del verano en que el caciquismo le arrebató su vida; su brazo enérgico, vivaz, de la voz frente a la masa, en la organización. Su manos manifiestas que con cariño dirigen la lucha contra el opresor como un fantasma que sigue recorriendo el pueblo. Los recuerdos se nos hacen borrosos, el tiempo, el olvido. Pero hay algo que no claudica en el corazón del pueblo, el vivo recuerdo que permanece en todos nosotros como la entrega inconmensurable de una mujer que lo dio todo sin esperar nada a cambio. Su voz permanece, silenciosa, en la imagen quieta de su recuerdo, apenas movible, con la misma determinación de la mirada, con la misma sinceridad amorosa por la emancipación del pueblo. Los dolores permanecen hoy más vivos que nunca, cuando la opresión lo domina todo, y nuestra causa común con el pueblo vuelve a resurgir como un compromiso reluciente de destellos vivaces; su muerte, en la historia, es el producto de la ambición capitalista en contra de los pueblos. Sigue latiendo su corazón de Orfa, entre la tierra, juntito a ella, en esos olvidados de siempre, los descalzos, los resistentes, los campesinos, y todo el ser sel pueblo que toma la forma de congruencia militante ligada al proyecto original de la lucha del CDIP: anticapitalista y comunista.

Así se nos aparece ella, cercana a la tierra y sus causas, a la causa de los oprimidos de la tierra, de sus condenados. Siempre violenta, convulsa, la lucha iniciada no es claudicada, está latente. Hoy vuelve aparecer ella, 30 años después como recuerdo vivo, caminando, dirigiendo, organizando. Los preceptos y críticas de Orfa en contra del sistema que destruye al pueblo sigue vigente, tanto como necesario, en un momento crucial de la historia en que la vorágine se reproduce como masacre del estado de cosas en que vivimos, la desaparición y asesinatos de los comunistas.

históricos, esos mismos que en sus ideales han buscado ser eliminados-desplazados por el Estado del sistema educativo, donde Orfa hizo cuño, donde todo empezó: en la claridad de la primordialidad de la educación para la emancipación del pueblo. La educación libertaria, de ideales, comunista, ha buscado ser aniquilada por el Estado en sus formas, hoy la represión se dirige en contra de miles de Orfas que han nacido, como las flores del campo, y que mediante la violencia el Estado ha buscado cercenarlas. No dudamos cuando decimos que el crimen de Estado que se realizó en Orfa es hoy la estrategia de gobierno que somete a la destrucción las imágenes que son recuerdo y lucha del pueblo, de su memoria histórica, esas imágenes luchan por si solas contra todo un espectro que las ridiculiza y las hace confusas, y no diáfanas como ellas mismas son: claridad en la conciencia del pueblo. 

En la imagen de su rostro vive el recuerdo del pueblo insumiso, revolucionario y rebelde que lucha contra el lastre reaccionario del caciquismo en los pueblos. 30 años de una determinada estrategia de represión a los movimientos sociales que abrió el camino a la profundización neoliberal. La figura que crece, como naturaleza perversa y es sombra de los pueblos, es la de un carácter enteramente represivo, sometedor y punitivo como forma política en contra del pueblo. Y ese reventar la tierra, hasta su extinción, como los últimos latidos de Orfa. Pero algo no hicieron bien, esa sagrada exhalación, de su ultimo aliento, se volvió un torrente en el respiro del pueblo, de su inspiración, y se quedó viva en la tierra, en su latir. Ahí la vemos eternamente, en la zarza ardiente del pueblo insurrecto.

Así las imágenes se nos aparecen claras, sinceras, sin manchas. Su pureza es lo que más dolió, la dialéctica de su vida y palabra. No pudieron eliminar la fuente de sus ideas en el corazón del pueblo, donde ella resiste, con su misma fortaleza, como un refulgente pilar de la construcción del pueblo. Allí vivió y murió Orfa, donde ya nadie quiere estar: entre los oprimidos y pobres de la tierra, en su evangelio.  



Ahí se nos vuelven aparecer sus pasos delicados, marchando con el pueblo, en la protesta incansable de los días que nos vienen como río de historia. Orfa marcha entre nosotros, como un fantasma que nos dirige, que nos motiva y nos enseña, con la memoria de sus palabras, en la imagen viva de su recuerdo revolucionario. Orfa Bohórquez Valencia, una mujer de Tierra. 


¡A 30 AÑOS DE LA REPRESIÓN EN CONTRA DE ORFA!
¡NI PERDÓN, NI OLVIDO!
¡TODA UNA VIDA DE LUCHA!


jueves, 23 de junio de 2016

TODOS SOMOS MAGISTERIO


“El veintitrés de julio se produce un incidente que constituye como la señal para la huelga general. Durante la noche, dos delegados de los obreros ferroviarios son detenidos; los huelguistas exigieron su inmediata libertad, y al no concedérsela, decidieron no dejar salir los trenes de la ciudad. En la estación, todos los huelguistas, con sus mujeres e hijos, se sentaron sobre los raíles -oceano de cabezas humanas-. Se les amenazó con descargas al aire. Los obreros ofrecían sus pechos y gritaban: ¡Tirad! Se lanzó una descarga sobre esta masa sentada e indefensa, y sobre la vía quedaron los cadáveres de treinta a cuarenta personas entre las cuales había muchas mujeres y niños”.
Rosa Luxemburgo. Huelga de masas, partido y sindicatos. 

La táctica y estrategia de la huelga de masas, es como manifiesta Rosa, producto mismo del desarrollo contradictorio del capitalismo, y la evolución histórica del proletariado mundial en proceso de la lucha de clases. 


El 15 de mayo de 2016 revienta la huelga general del magisterio Oaxaqueño. La marcha de la convicción se llenó de entusiasmo, la lucha regresaba a nosotros como viejo fantasma, que nos viene de años atrás. Este año tan significativo, lleno de símbolos del tiempo de la lucha histórica, un pueblo que ha llevado la congruencia de la lucha hasta puntos de una resistencia férrea, que es tal, frente un aparato de Estado que le desata, mediante todos los mecanismos, hasta el de la violencia, una marginación genocida, exterminadora del maestro como sujeto de clase, como él sujeto social más fuertemente organizado, dentro de un estado de cosas, en que la opresión domina capas enteras del pueblo.

Es el elemento de clase fundamental para entender la concepción de la lucha, la huelga de masas es producto de las contradicciones económicas que surgen como su nombre lo dice, en la masa, en la multitud de oprimidos por un sistema que tiene como mecanismo primordial, la exclusión, sometimiento y dispersión de la clase trabajadora hasta su eliminación física. Es la huelga de masas la respuesta organizada del proletariado frente a una burguesía que le expolia y lo lleva a la descomposición de su vida obrera. Nunca en los años que lleva el neoliberalismo se había sentido la precarización tan a nivel de la base, de la masa.


La movilización actual, social en su sentido primordial, es el producto de 30 años de hostigamiento neoliberal a la clase trabajadora, dependencia económica que le somete a una lógica de extracción de riqueza y concentración obrera que desestima e introduce a la clase trabajadora en una modernización subdesarrollada que solo se entiende como proceso inacabado, modernización capitalista con el más profundo absolutismo reaccionario en los pueblos, el autoritarismo choca, y el mismo proceso modernizador se obstruye, en una venalidad brutal, en la que el desarrollo toma una forma perversa, exclusiva, de la opresión; la modernización barbara del capitalismo, mezcla de brutalidad y apariencias.

Marchamos con esa idea en la mente, la idea de la represión a los movimientos por parte del gobierno, el golpeteo ha sido constante y no ha cesado durante 30 años de reformas, nuestro país da cada vez más pie al fascismo que a los procesos democratizadores y a las libertades políticas. Vivimos un país absoluto, donde solo el régimen decide, y la dictadura nombra, condena, lo bueno y lo malo para la república, control de ellos en todos lados, decidiendo sobre la enseñanza, sobre el aprendizaje y sobre la historia, se habla, en el fascismo mexicano, la realidad que conviene al poder, todo lo que no está con él, está fuera, en las sombras del tiempo que lucha. Ahí está el mensaje constante del gobierno, con sus sobrevuelos, con la política de represión constante, con la desaparición forzada de los estudiantes campesinos y socialistas de México. Nuestro país llora lagrimas de sangre, y el dolor crece, las huelgas también.

La huelga de masas nos hizo encontrarnos otra vez como pueblo, en esa consigna añeja, pero no olvidada del ¡Pueblo Unido Jamás Sera Vencido! Los recuerdos nos reflejan el paso del tiempo, el paso de las huelgas en nuestras vidas, y volvemos a ser colectivamente todos, los que se enfrentan a la reacción de un régimen ya descompuesto, ese sí, completamente anacrónico en su forma de hacer la política.


Retomar el tema de la historia política de la represión nos ayuda a comprender el embate de la destrucción que desde el Estado-capital se dirige contra la masa, la violencia del Estado lo único que ha sabido reformular en los últimos 30 años son los mecanismos de la represión. Atomización de la clase trabajadora, el Estado le teme a la masa que se encuentra, y que retorna la vivacidad al mundo, que con el haber del control se ha tornado frío, psiquiátrico y torturador de la libertad humana. La masa retoma su flujo, vuelve aparecer, decidida, la base trabajadora que quiere ser desechada por inoperante. Cómo realiza su voluntad el gobierno: con la decisión de la fuerza, con la profundización de la represión.
Seguimos caminando desde el 15, conociéndonos, dialogando entre nosotros, los que empezamos de nuevo a organizarnos, y son esas situaciones límite como dice Revueltas, las que nos ayudan a comprender el material de los sueños. Hay que estar ciego para no comprender que la política oficial es de profundización represiva en todos sus mecanismos, carcelarios: ideológicos, materiales, modos de control-dispersión de la masa y su acción creadora. Esta política de represión penetra en los pueblos, los corrompe, los vuelve egoístas y no solidarios. Eso quisieron hacer todos estos años en que la represión fue caminando silenciosamente, al puro modo de policías secretas y grupos paramilitares que han eliminado a los compañeros que han querido articular y hacer la unidad del pueblo contra el régimen. En el camino han ido cayendo muchos, y nos viene el recuerdo cuando la represión retorna, cuando la sombras negras del fascismo se tienden sobre el pueblo, he escuchado a compañeros decir: Nos vienen tiempos muy oscuros Oaxaca.

Ahí aparece Miahuatlán, esa forma inexacta de la brutalidad capitalista que deja caer el peso represivo de toda su estructura controladora neofascista, y como su principal valuarte de desarrollo económico la política militarizante del territorio. Cuánto gasta el gobierno en represión, cuánto en educación, un niño, un padre, un maestro que luchan, todos, contra la maquina visible de la alta tecnología de represión, dispersión de masas con exceso de gases, nos hacen recordar las novelas literarias que evocaban las guerras biológicas del futuro, un futuro que nos ha llegado, un pueblo que enfrenta piedras contra balas. Proletariado que marcha contra la serialización helicoptera de una persecución, ficheo constante de la autoridad gobernante, ellos implantan, por la fuerza, su reforma. Política que realizan con la sangre del pueblo. El magisterio se defiende, se protege, porque vive en el corazón del pueblo.

Con todas estas ideas nos movilizamos desde el 15 de mayo, el 16 de junio, casi a un mes del estallamiento, se da la primera manifestación de apoyo en Miahuatlán, después de un proceso electoral turbio de retorno al viejo priismo, que se mostró, con nuevo rostro, juvenil, un pri “nuevo”, “cambiado”, decían ellos. La realidad se nos mostró el 19 de junio, la represión volvió a reventar, a la fecha 11 muertos, más de 60 heridos, y 22 desaparecidos.

Una represión que ya pesa sobre el priismo entrante, en el proceso de traspaso de poderes; nos dimos cuenta el 19 de junio, que la transición nunca pasó, que solo fue un simple espejismo. Ahora hemos despertado, los cambios fueron mínimos, y la política de represión siguió dominando como forma de imposición política.

El mensaje de gobierno es el mismo, intolerancia para los sindicatos. Y decimos que todos somos magisterio, porque el sindicato es economía, son condiciones sociales que se generalizan en la masa, oprimida, sin medios, y entre toda esta carencia el maestro se da al deber de defender no sólo la educación, sino también los territorios. Después de 10 años nos damos cuenta que la política de gobierno es la misma para con nosotros, y pues la masa, sigue siendo esa misma, sin fondos, que lucha con piedras en la mano, con sus pies que caminan, con la voz, y esas siguen siendo nuestras armas más fuertes, las de la palabra y la resistencia al gobierno.


Cuántas aulas faltan por construirse, cuántas bibliotecas necesitan fortalecerse, cuántos centros de educación necesitan ser reformulados para generar una verdadera educación que haga libres a los sujetos y conscientes de la realidad que vivimos, frente a todo eso que somos, y defendemos, vemos levantarse castillos represivos, cárceles con tecnologías de punta en materia de control social, vemos que el gobierno que tenemos entiende la construcción política como una no-política, como la supresión de la voz y la palabra. Vemos cómo el gobierno nos sigue obligando a callar mediante la bala en el cuerpo, mediante la mutilación de la masa.

El desenlace trágico de la huelga se ha hecho presente, como un interceso, el magisterio oaxaqueño, el más golpeado en este proceso, su dirigencia sindical en la cárcel, acuden a un diálogo sin voz, sin presencia, y pareciera que en este dialogo el magisterio oaxaqueño no existe, lo dejaron sin medios para el acuerdo, pero la protesta sigue hablando las palabras que el gobierno encarcela y asesina, llameante sigue hablando la masa que se encuentra en pie de lucha. Vulnerabilidad total en que se deja a toda una base trabajadora, proletaria.

Después de la demostración que hizo el gobierno de ese rostro por de más conocido, el rostro de la represión de gobierno, el pueblo volvió a marchar en apoyo al magisterio, de negro, con velas, el dolor de la represión se hace presente, y de nuevo el silencio, la inquietud, la zozobra de todo un pueblo que se le sumerge en las tenazas del fascismo, en una destrucción de sus formas, y la dispersión compañeros, es el enemigo a vencer, la división que ya la masacre vuelve a centrar en nuestros corazones, el gobierno nos manda decir que no debemos unirnos, estar juntos y a eso nosotros les contestamos: 

!EL PUEBLO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO! 

martes, 17 de mayo de 2016

CRISIS MUNDIAL Y DESTRUCCIÓN POLÍTICA [SINDICATO Y LIBERTAD]

La historia nos sigue hablando. A veces a pedazos, en la resistente fuerza del colectivo que encuentra su propia respuesta en el movimiento. El tiempo de la rebeldía es un discontinuo de la realidad, que aparece y desparece como un instante frágil de insistencia proletaria, combativa frente a un Estado que todo lo miserabiliza, que todo lo destruye, que todo lo hunde. Permanece la resistencia en sus campos. Erguida sin más, en el símbolo más prematuro de una consistente vida que subyace sin ser quebrantada, la vida nos vuelve, en el detritus del aire de la ciudad que se cae a pedazos, del suelo cristalizado por los golpes. La historia permanece como dolor profundo, pero no es una historia estática, es una historia que nos hace caminar. Movernos.

La dominación política de los partidos lo contamina todo, pero su secuencia miserante en los sujetos es un encono que permanece estrecho, por no decir, amarrado, en una profunda dialéctica contestaria que amenaza con romperse en la desbordante protesta justa de los oprimidos de la tierra. En su impedimento, la historia de la resistencia continua, frágil por el dolor, se alberga en las luces encontradas del día y la noche. La represión juega sus fichas en el pueblo, el miedo se ha vuelto el caos clavado de la inamovilidad de los sectores sociales que viven las consecuencias de un sistema injusto que no les deja hablar, que los doblega y somete al mecanismo de la conformación de la aceptación y la inexpresión, petrificación toda de todos. Recobramos los gestos en la noche de nuestras soledades, porque el día es nuestro, porque salimos de nuevo, a vencer el miedo de la represión, volvimos a caminar juntos en un solo latir, que se vuelve soledad estremecida por el unísono paso de la resistencia.

Nuestros cuerpo ahora late, acorazado, en campos refugiados de la vorágine del capital, que rehuyen pero no por ello desentonan la interconectividad articulada de un pueblo que se concentra pero también se coliga en una expresión simultanea de resistencias que como ríos venales de la tierra empiezan a fluir en la modulación de una pronunciación fortalecida, pueblo preñado de potencias que hoy se tornan activas. Ferreas.

Son los gobiernos el principal enemigo de los pueblos organizados en los sindicatos. El gobierno actual, que en su entonación agrede la pronunciación de su mismo nombrante, han computado su control social en la desestructuración nacional de la educación, los campos de la resistencia son los refugios de la protesta perseguida. La dominación de Estado actual se concentra en la precarización biológico-material de todos los sectores educativos. El despojo territorial reflejo campo-capital dilucida el contrasentido del despojo educativo. La fase actual no sólo es de control educativo por parte del Estado, sino también de despojo, destructor en una arena que parte de lo político, de la educación como revolución, principios de formación y construcción libertaria que se organizan en los sindicatos.

Vivimos un panorama de profundización represiva de 10 años. La consolidación del régimen de la dictadura priista, nos ha llevado al a la calle de nuevo, un proceso largo que se ha caracterizado por la persecución, intimidación y represión de los movimientos sociales. Como lo pronunciamos hace un año : El control de Estado-priista ha ganado su terreno en la ignorancia del pueblo campesino. La reforma a normales rurales después de la represión en Ayotzinapa es el hecho consumado del cinismo de Estado, en Oaxaca existen 11 normales rurales.

Resistir hoy es cuestión vital, los priismos desbordados por el derroche del sobrendeudamiento generalizante de la estructura estatal, han llevado a un proceso de autonomización nacional del despojo. La educación como tierra, como campo, es el pertrecho para la guerra de Estado, su control masifica la nacional-descomposición del territorio humano.

Despertar la conciencia de clase del pueblo-campesino y llamar a su organización conciente, sindical,
es el proceso más profundo que podemos encontrar como respuesta a las contradicciones que el sistema capitalista profundiza en su seno: la de condenarlos [condenarnos] a la inamovilización y enajenamiento social perpetuo, presas de un sistema cada vez más miserable en sus formas y productos.

Plantarnos es volver a crecer, marchar es volver a caminar con sueños, es decirle al gobierno que a pesar de su estática forma de inmovilizarnos seguimos rompiendo las ataduras invisibles del control social que ha querido perpetuar. Somos plantas rebeldes de luz que crecen en la oscuridad del sistema social que busca desarticularnos, nuestras raíces son las cuerdas líricas de un desarrollo subalterno e interno, profundo y radical que nos moviliza en el viento de la noches y lo días.

La potencial organización de los trabajadores es el principal factor que debe movernos por el derecho a la defensa de los bienes comunes, entre ellos el del trabajo y la tierra. En una dinámica social que es de descomposición, desarticulación y aislamiento de los sujeto sociales, es necesario llamar al fortalecimiento del actor colectivo como sujeto de coordinación y enlace movilizatorio. Es generar respuestas organizadas al poder de Estado-autoritario.

La mundialización de la crisis se profundiza en los cuerpos resistentes de la organizaciones históricas, es ahí donde el poder del Capital-Estado encuentra el material de extracción para su control biopolítico en la dominación individualizadora del sujeto, y que lo introduce en la dinámica del auto-despojo. La movilización magisterial abre un espacio para la lucidez de las contradicciones que subyacen en los pueblos en su relación contradictoria con el capital. Los plantones y acciones magisteriales son enseñanzas que ponen en jaque la hipocresía de los gobiernos y demuestran las condiciones reales de la vida social en los territorios.

El sindicato organiza la libertad de los pueblos a entrar en proceso de construcción social fuera del Estado, que ampliados, demuestran la potencialidad activa de lo común en contra de un Estado que sólo busca controlar y reprimir la generación de condiciones de vida dignas para la clase trabajadora, y el fortalecimiento de los tejidos educativos alternativos.


Las condiciones sociales a las que da respuesta la movilización, son las condiciones de opresión generalizadas de precarización en las que la tradición proletaria vive, y que desde la represión de 2006 el gobierno ha buscado ocultar en todas sus formas. Las actuales reformas que buscan desarticular mediante la desestructuración las construcciones sociales históricas, son producto del proceso neoliberal que lleva años centrando sus intereses sobre la riqueza de los comunes, entre ellas su agregación educativa libertaria del cual la sección-22 es símbolo.

Plantarnos es volver a vivir y crecer. Es por ello que manifestamos nuestro apoyo rotundo a las acciones del Magisterio Oaxaqueño y de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación. Son la respuesta necesaria a un proceso represivo del gobierno que sólo busca que las luchas, como territorio, se hagan unitarias y conjuntas, como son las vidas, enteramente orgánicas, y que no pueden vivir unas, aisladas de las otras, pues son un conjunto universal que sólo hace realizable la vida mediante su interconectividad.

Hacemos un llamado a la población a respaldar las acciones de los maestros, y a fortalecer el paro de manera coordinada y segura. Así también frente a un escenario de represión hacer un llamado a los sectores concientes y organizados a generar una respuesta estatal de obstrucción de los aparatos de represión de Estado.

CONJUNTO DE FORMACIÓN AUTOGESTIVA “FIÓDOR M. DOSTOYEVSKY” 

lunes, 29 de febrero de 2016

Tarde Cultural-Autogestión de medios [CFA-FD]

PRONUNCIAMIENTO TARDE CULTURAL.
"Y como ha sido siempre la costumbre, el botín de guerra es conducido también en el cortejo triunfal. El nombre que recibe habla de bienes culturales, los mismos que van a encontrar en el materialista histórico un observador que toma distancia. Porque todos los bienes culturales que abarca su mirada, sin excepción, tienen para él una procedencia en la cual no puede pensar sin horror. Todos deben su existencia no sólo a la fatiga de los grandes genios que los crearon, sino también a la servidumbre anónima de sus contemporáneos. No hay documento de cultura que no sea a la vez un documento de barbarie”. Walter Benjamin. Tesis sobre la historia. VII.
El arte es una necesidad de los pueblos. La capacidad que nos lega el entendimiento de la cultura encuentra su forma en la obra de arte como culminación de un proceso socio- comunitario que permite a la obra, en su libertad, su existencia. Los compañeros artistas reconocemos la importancia vital de la obra de arte en la cultura miahuateca, su necesidad, es la nuestra. La crisis del desarrollo económico que subsume a la misma obra en su conjunto es la expresión de una crisis albergada, profunda en el seno del pueblo, la crisis cultural es un hecho reconocido por el arte, sin embargo, frente a esta el arte no se limita, sino que se dirige más allá, en un movimiento clarificador de la necesidad, expresada por medio de la obra del arte en todas sus formas, el arte en si mismo, es libertad para los pueblos.

 La función social que ha adquirido la obra de arte en los últimos tiempos la somete a una dinámica de conformismo que es contraria a la esencia artística y que oprime la producción creativa en el arte, en su objeto se le ha transgredido como sujeción estética a los intereses unidireccionales y limitados de la dinámica desarrollista en la que está envuelta. El arte es consciente y claro en relación al vacío creado en su fruto, como soledad de la obra en relación al pueblo.

 Por eso es que los artistas se pronuncian, claramente, dinamizando la realidad, en su mismo objeto, la violencia estética es un reflejo que subyacé en la obra, internalizada, pero a la vez incomprendida. Pero aquello que permanece subyacente aparece en la obra como algo que debe ser curado, comprendido, por la máxima que lo dirige: el de la libertad. Pero los artistas se dan cuenta que esa es una condición que solo puede ser transformada por medio de ellos mismos, de su autorganización. El regreso de la obra de arte al pueblo en su fundamental expresión material es la preocupación artística en un tiempo de crisis donde toda la materia se dirige hacia su inexistencia y aniquilamiento. Recuperación de la materia como forma de la vida. Recuperación estética de la verdad.

El artista no se ha olvidado del pueblo, vive en él y con él, en su interior, curando las heridas hechas al tejido social por el desarrollo material bárbaro del sistema dominante que ciega y confunde la estética de los pueblos, no permitiendoles encontrarse así mismos. El artista vive en el corazón del pueblo: luchando.

El artista también forja conciencia social, conciencia de la realidad violenta que vive. El arte y el artista están en el medio de la oscuridad como un fruto persistente de la vida y sus principios. El arte lucha también contra la violencia que lo suprime. Por eso es que estamos aquí los artistas, por el regreso de la vida, por ese persistente rayo de luz que retorna aún en la más profunda noche.

La crisis social que vivimos, es una crisis de violencia, en la cual la cultura queda arrastrada, encubierta por el manto blanco de su cenitud. La función social de la obra de arte en estas condiciones adquiere un sentido completamente nuevo, reunificado, vital.

Es así que los artistas nos pronunciamos, esta tarde, por la liberación de su objeto, y aclaramos que el compromiso del arte es con el desarrollo humano de los pueblos y de sus necesidades que nosotros encontramos en los siguientes puntos:
•  Libertad de expresión.
• Trabajo en la construcción de la paz verdadera entre los pueblos.
• Apoyo a los trabajadores del arte.
• Facultades autonómicas para la obra de arte.
• Evitación del mal uso de la obra de arte.

Por todas estas cuestiones nos pronunciamos como espacio cultural autónomo al margen de los intereses político-electorales.

Artistas y colectividades de la Tarde Cultural. Miahuatlán de Porfirio Díaz a 28 de Febrero del 2016.