martes, 17 de mayo de 2016

CRISIS MUNDIAL Y DESTRUCCIÓN POLÍTICA [SINDICATO Y LIBERTAD]

La historia nos sigue hablando. A veces a pedazos, en la resistente fuerza del colectivo que encuentra su propia respuesta en el movimiento. El tiempo de la rebeldía es un discontinuo de la realidad, que aparece y desparece como un instante frágil de insistencia proletaria, combativa frente a un Estado que todo lo miserabiliza, que todo lo destruye, que todo lo hunde. Permanece la resistencia en sus campos. Erguida sin más, en el símbolo más prematuro de una consistente vida que subyace sin ser quebrantada, la vida nos vuelve, en el detritus del aire de la ciudad que se cae a pedazos, del suelo cristalizado por los golpes. La historia permanece como dolor profundo, pero no es una historia estática, es una historia que nos hace caminar. Movernos.

La dominación política de los partidos lo contamina todo, pero su secuencia miserante en los sujetos es un encono que permanece estrecho, por no decir, amarrado, en una profunda dialéctica contestaria que amenaza con romperse en la desbordante protesta justa de los oprimidos de la tierra. En su impedimento, la historia de la resistencia continua, frágil por el dolor, se alberga en las luces encontradas del día y la noche. La represión juega sus fichas en el pueblo, el miedo se ha vuelto el caos clavado de la inamovilidad de los sectores sociales que viven las consecuencias de un sistema injusto que no les deja hablar, que los doblega y somete al mecanismo de la conformación de la aceptación y la inexpresión, petrificación toda de todos. Recobramos los gestos en la noche de nuestras soledades, porque el día es nuestro, porque salimos de nuevo, a vencer el miedo de la represión, volvimos a caminar juntos en un solo latir, que se vuelve soledad estremecida por el unísono paso de la resistencia.

Nuestros cuerpo ahora late, acorazado, en campos refugiados de la vorágine del capital, que rehuyen pero no por ello desentonan la interconectividad articulada de un pueblo que se concentra pero también se coliga en una expresión simultanea de resistencias que como ríos venales de la tierra empiezan a fluir en la modulación de una pronunciación fortalecida, pueblo preñado de potencias que hoy se tornan activas. Ferreas.

Son los gobiernos el principal enemigo de los pueblos organizados en los sindicatos. El gobierno actual, que en su entonación agrede la pronunciación de su mismo nombrante, han computado su control social en la desestructuración nacional de la educación, los campos de la resistencia son los refugios de la protesta perseguida. La dominación de Estado actual se concentra en la precarización biológico-material de todos los sectores educativos. El despojo territorial reflejo campo-capital dilucida el contrasentido del despojo educativo. La fase actual no sólo es de control educativo por parte del Estado, sino también de despojo, destructor en una arena que parte de lo político, de la educación como revolución, principios de formación y construcción libertaria que se organizan en los sindicatos.

Vivimos un panorama de profundización represiva de 10 años. La consolidación del régimen de la dictadura priista, nos ha llevado al a la calle de nuevo, un proceso largo que se ha caracterizado por la persecución, intimidación y represión de los movimientos sociales. Como lo pronunciamos hace un año : El control de Estado-priista ha ganado su terreno en la ignorancia del pueblo campesino. La reforma a normales rurales después de la represión en Ayotzinapa es el hecho consumado del cinismo de Estado, en Oaxaca existen 11 normales rurales.

Resistir hoy es cuestión vital, los priismos desbordados por el derroche del sobrendeudamiento generalizante de la estructura estatal, han llevado a un proceso de autonomización nacional del despojo. La educación como tierra, como campo, es el pertrecho para la guerra de Estado, su control masifica la nacional-descomposición del territorio humano.

Despertar la conciencia de clase del pueblo-campesino y llamar a su organización conciente, sindical,
es el proceso más profundo que podemos encontrar como respuesta a las contradicciones que el sistema capitalista profundiza en su seno: la de condenarlos [condenarnos] a la inamovilización y enajenamiento social perpetuo, presas de un sistema cada vez más miserable en sus formas y productos.

Plantarnos es volver a crecer, marchar es volver a caminar con sueños, es decirle al gobierno que a pesar de su estática forma de inmovilizarnos seguimos rompiendo las ataduras invisibles del control social que ha querido perpetuar. Somos plantas rebeldes de luz que crecen en la oscuridad del sistema social que busca desarticularnos, nuestras raíces son las cuerdas líricas de un desarrollo subalterno e interno, profundo y radical que nos moviliza en el viento de la noches y lo días.

La potencial organización de los trabajadores es el principal factor que debe movernos por el derecho a la defensa de los bienes comunes, entre ellos el del trabajo y la tierra. En una dinámica social que es de descomposición, desarticulación y aislamiento de los sujeto sociales, es necesario llamar al fortalecimiento del actor colectivo como sujeto de coordinación y enlace movilizatorio. Es generar respuestas organizadas al poder de Estado-autoritario.

La mundialización de la crisis se profundiza en los cuerpos resistentes de la organizaciones históricas, es ahí donde el poder del Capital-Estado encuentra el material de extracción para su control biopolítico en la dominación individualizadora del sujeto, y que lo introduce en la dinámica del auto-despojo. La movilización magisterial abre un espacio para la lucidez de las contradicciones que subyacen en los pueblos en su relación contradictoria con el capital. Los plantones y acciones magisteriales son enseñanzas que ponen en jaque la hipocresía de los gobiernos y demuestran las condiciones reales de la vida social en los territorios.

El sindicato organiza la libertad de los pueblos a entrar en proceso de construcción social fuera del Estado, que ampliados, demuestran la potencialidad activa de lo común en contra de un Estado que sólo busca controlar y reprimir la generación de condiciones de vida dignas para la clase trabajadora, y el fortalecimiento de los tejidos educativos alternativos.


Las condiciones sociales a las que da respuesta la movilización, son las condiciones de opresión generalizadas de precarización en las que la tradición proletaria vive, y que desde la represión de 2006 el gobierno ha buscado ocultar en todas sus formas. Las actuales reformas que buscan desarticular mediante la desestructuración las construcciones sociales históricas, son producto del proceso neoliberal que lleva años centrando sus intereses sobre la riqueza de los comunes, entre ellas su agregación educativa libertaria del cual la sección-22 es símbolo.

Plantarnos es volver a vivir y crecer. Es por ello que manifestamos nuestro apoyo rotundo a las acciones del Magisterio Oaxaqueño y de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación. Son la respuesta necesaria a un proceso represivo del gobierno que sólo busca que las luchas, como territorio, se hagan unitarias y conjuntas, como son las vidas, enteramente orgánicas, y que no pueden vivir unas, aisladas de las otras, pues son un conjunto universal que sólo hace realizable la vida mediante su interconectividad.

Hacemos un llamado a la población a respaldar las acciones de los maestros, y a fortalecer el paro de manera coordinada y segura. Así también frente a un escenario de represión hacer un llamado a los sectores concientes y organizados a generar una respuesta estatal de obstrucción de los aparatos de represión de Estado.

CONJUNTO DE FORMACIÓN AUTOGESTIVA “FIÓDOR M. DOSTOYEVSKY”