El tiempo y el espacio de una obra de arte es el producto histórico de la luminosidad de su época. La imagen se enfrenta hoy a su comercialización vulgar, representada en el arte como mercancía, la cosa como estado del tiempo.
La fotografía hace su aparición en la historia del arte como una contradicción, revoluciona el problema artístico en su esencia misma. Su relación íntima con la pintura se vuelve vital y contradictoria, caminan en profundo devenir en la que una a otra se condenan en relación íntima con la muerte. Pero la relación primera tuvo como su fundamento a la ciencia de la luminosidad real de la imagen, la ciencia de la vida. La pintura ha salido victoriosa en esa batalla, que es contra el tiempo, contra el espacio, contra la destrucción de la técnica.
La preocupación sobre la reproducibilidad de los objetos del arte permeó la cuestión de la desaparición de la pintura en relación a la aparición de la fotografía como formas del tratamiento de la imagen en la historia. En la actualidad la relación se ha invertido, la fotografía y su aura están en entredicho, la sobreacumulación de imágenes digitales ha destruido su cualidad áurea, su unicidad, representada en su máxima expresión en la fotografía analógica. Con ello, la destrucción de su fundamento: el de ser imágenes de la luz, de su tiempo y contexto específico.
Pintura y fotografía guardan una relación profunda y específica, que se cohesiona en la realización de la imagen de su tiempo. Ha surgido toda una cuestión en lo que definimos cómo arte, cómo áureo, problema que se resuelve en el tiempo de la obra, su época. Benjamin nos define de un modo bello en su “Pequeña historia de la fotografía” el aura: “Pero ¿qué es propiamente el aura? Una trama muy especial de espacio y tiempo: la irrepetible aparición de una lejanía, por cercana que pueda encontrarse. En un mediodía de verano, seguir con toda calma el perfil de una cordillera en el horizonte o una rama que proyecta su sombra sobre quien la contempla, hasta que el momento o la hora llegan a formar parte de su aparición, esto significa respirar el aura de esas montañas, de esa rama”.
La fotografía es un detenimiento de nuestro tiempo histórico, un respiro, poesía del espacio. Y la imagen, detenida en la foto, enfrentada a la reproducción sistemática, irreconocible, de las imágenes transgresoras del aura en el arte. La pregunta es esa, cómo puede recuperar el arte su aura, cómo su reproducción imaginativa puede no quedar encadenada a su comercialización hasta el infinito, que la hace irreconocible en la era de la reproductiblidad técnica masiva. Como posibilidad, alternativa, a la crisis del arte como fotografía, que envuelve a la técnica, la exposición colectiva real se vuelve la actividad contrarrestante que realiza de nuevo el aura de la foto, en su tiempo, en la historia, como especificidad de la vitalidad de un proceso irrepetible, el de la realización del sujeto social en su ambiente.
Parroquia de San Andrés. 1931. Archivo fotográfico Radio Soley.
El arte existiría así como aura de su tiempo epocal, una tensión constante, y que puede buscar a cada momento un desprendimiento de la función orgánica específica de objeto fetichizado que la percepción autoritaria de nuestro presente le ha impuesto como criterio. El éxodo de la fotografía en el tiempo como trayectoria de luz dentro del espacio.
Eso es ir “Del laurel al kiosco”, trayecto de imágenes y luces que en la lente se nos vuelven claras, tomamos conciencia del espacio que vivimos, de nuestro pueblo y ciudad, lo que va y viene en este pequeño cosmos de la memoria que abrimos, hacia la idea de un recuerdo del tiempo que estamos viviendo. Poemas del encuentro colectivo que desde la autogestión realizamos, imagen viva, natural, de la fotografía.
Rodolfo A. Ordaz Hdz.
Bibliografía
- Pequeña historia de la fotografía. Benjamin, Walter. En “Sobre la fotografía”. Ediciones PRE-TEXTOS, 2007.
- Marina Abramovic: La conquista del aura en el arte contemporáneo. Benavides Sola, Juan Francisco. Revista digital “Reflexiones Marginales”. Numero 34 Estética de la mirada.





