[¿Qué sentido tendría la vida en este lugar si olvidara que hubo mil razones para ser lo que aquí me condujo? No quisiera olvidar una sola de esas razones, ni quisiera olvidar a ninguna de las personas que he conocido; mientras me acuerde de ellas no me importaría que no se acordaran de mí, y a quienes esto escuchen o lean les pido que perdonen que sea tan egoísta y que no me importe si se ocupan o no de mí, porque estoy ocupado en recordarlos porque quiero seguir siendo lo que he sido, deseo seguir existiendo. Quiero que siga teniendo sentido la vida, y creo que eso es lo que desea cualquier preso político de Máxima Seguridad]
[No sé si todos me comprenderán y supongo que habrá quien desee emitir una condena por lo que digo, pero si así fuera quisiera que se me permitiera defenderme en la debida forma, pues deseo experimentar otra vez lo que se siente poder defenderse conforme las reglas de la justicia lo prescriben, porque desde que aquí llegué perdí ese derecho ya que soy uno más de los que se encontraban condenados de antemano a partir del momento en que se decidió recluirlos aquí. Desde antes de que el Juez emitiera su veredicto y aun antes de cruzar este umbral se había decidido que era culpable, sin importar que para ello hubiera que violar las leyes nacionales e internacionales, pues la prisión de Máxima Seguridad es una condena emitida antes del juicio.]
[¿Derechos Humanos? No se reconoce aquí su existencia porque con el uniforme que se debe portar cae al suelo la calidad de ser humano que tenía el preso antes de llegar aquí, porque eso es la cárcel de Máxima Seguridad: dejar de ser humano para ser una cosa, un objeto, una propiedad del Estado, como en un arranque de sinceridad afirmó una vez una funcionaria a unos presos. ¿Propiedad del Estado? Sí, eso es un preso de Máxima Seguridad, así es como piensan quienes ésta cárcel dirigen, o quizá debiera decirse quienes en ella reinan, y son gobernantes absolutos porque podrían hacer suya la frase del monarca francés que dijo "¡El Estado soy yo!", toda vez que ni por la tortura ni por el asesinato de los reos tienen que responder ante la ley, que es decir ante la sociedad.]
[No me gusta y me gusta menos todavía el pensar que aquí se prueba y se practica lo que algunos quisieran y planean para toda la sociedad, pues una cárcel de Máxima Seguridad es el mundo de la impotencia total del individuo, es la sociedad perfecta de los tiranos, donde se prefigura lo que puede ocurrir en el mundo de afuera.]
[Ya antes he hablado del debilitamiento de la memoria que forma parte también de las secuelas de esta prisión y de las que son como ella, y sé que inevitablemente no tendré la misma capacidad para recordar que la que tenía antes de llegar aquí, y sé que será relativamente fácil que olvide muchas cosas porque la memoria es selectiva y tiende a olvidar aquello que más le lastima. Por eso sé que podría llegar a olvidar mucho de lo que aquí he vivido, pero no quiero que eso suceda, quisiera recordar todo lo que aquí he visto, vivido y sentido; no quiero olvidar nada porque si lo olvido no me importará que a otros les ocurra lo mismo. Si olvido cerraré mis ojos, mis oídos y mi boca cuando sepa de algo parecido y si hago eso seré tan culpable como los victimarios y no quiero serlo.]



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