Hay
días que se abren tranquilamente con su honestidad, para mostrarnos un
sol insurrecto de saberes, de aprendizajes que siempre han esperado
mostrarse. El día del hoy se cumplen 5 años de la desaparición de los
compañeros de Ayotzinapa. México se encuentra en una transición
democrática única en su historia. Los pueblos no se desmovilizan, y
vuelven a salir, en un momento en que nuevamente la historia los niega.
La
socialdemocracia no demuestra una clara definición política en relación
al campesinado, que sobrevive a las inclemencias de la escasez y la
ausencia, en la sequía de la vida. Somos los que padecemos, pero que
no por eso decidimos renunciar a la congruencia, a la dignidad. Nuestro
sufrimiento sabemos es único.
El
foro realizado al final del mitin, al cual le dimos el nombre de “Los
pueblos y la lucha por el territorio: alcances del movimiento regional
contra la minería a un año de su resistencia en Miahuatlán”, nos ha
hecho ver la importancia de las luchas históricas que siempre han tenido
a la tierra como su escenario. Llegamos en silencio, cansados por tanta
injusticia, pero hemos logrado vencer el desgaste, hemos demostrado que
la consigna de No a la minería se nos ha vuelto estatal, que las
regiones se unen, que se muestran, con sus procesos, con sus dolores.
La
presencia de los compañeros de Loxicha, junto con quienes exigimos la
libertad de 45 presos políticos originariosde esta zona, injustamente encarcelados por
luchar contra el proyecto Natividad que pretendía explotar titanio en
los años 90. El largo silencio de una historia negada.
Es
así que vuelven los recuerdos, y nuestro pueblo vuelve a tomar su forma
originalmente contemporánea. Solo la organización ha hecho que los
malos gobiernos y el Estado aprendan a respetar los territorios.
Desde
que empezamos a caminar, hace un año exactamente, como Frente Regional
de la Sierra Sur, hemos ido encontrando las voces de esas resistencias
que la represión buscó acallar. Los compañeros de la zona Loxicha llevan
20 años con su silencio insistente. Tiempo que el Estado les niega con
la prolongación de la injusticia.
Nuestro
silencio tiene memoria, es insistente con la vida. El cuidado de
nuestros pueblos se nos ha vuelto primordial, como el compromiso
adquirido con las comunidades. En este foro se ha planteado que ya
podamos firmar todas las organizaciones de Oaxaca un pronunciamiento
donde se diga que no permitiremos la entrada de las minerías en los
territorios. Acuerdo que sería histórico, pues la unidad del movimiento
social, ha sido el mayor temor de los malos gobiernos. La presencia
articulada del movimiento social oaxaqueño es estratégica en estos
momentos. Por un momento la luz de esta mañana se nos ha vuelto
especial, la memoria de los desaparecidos se vuelve una presencia de
claridad en los compañeros que nos hablan desde la experiencia.
El
Frente Regional de la Sierra Sur sigue avanzando, con pasos seguros, su
encuentro es necesario, la articulación está vigente. Hemos sido
claros: nuestra respuesta siempre ha sido digna, la violencia no es
nuestra forma; la pacificación de los pueblos nuestra consigna.



No hay comentarios:
Publicar un comentario