COMISIÓN
DE MEDIOS QUE SON REMEDIOS YA SIN MIEDO-A MEDIAS [O DEL DÍA EN QUE
LA RODADA ECOLOGISTA SE QUEDÓ SIN LLANTAS]
Todo
en la vida, la verdad, comienza con un: ¿le entras o no? Como soy
siempre no tan confiable, pero sí viejo, como que a la primera si la
dude, el compa yo se, se dio cuenta. La decisión es algo que de
repente uno no comprende, se da, y cuando es en caliente pues mejor.
Ahí
entre las faldas de la montaña uno se hace distinto, y el clima pa’
este paisa pues siempre le ha asentado de a poquitos, por ratitos, y
despacito. Ya se, van a decir que namas me excuso, pero no, uno allá
arriba es distinto, namás diferente, como esperando que el calorcito
asiente con sus ratos de tranquilidad y verdor; entre la montaña uno
nada más no espera que lo agarre ni el Coronavirus. Se nos mete la
duda, y ahí estamos, unos desde antes en la lista de corredores,
otros como yo, que se andan queriendo asomar, como dudando, fríos y
temerosos de la madriza.
El
ruedo es caliente, y más cuando la tlayuda con salsa habanera que te
diste entrando al calor ya hizo sus estragos, y sí, disculpen mi
sinceridad; a veces uno termina hablando de lo que no se quiere con
toda la tranquilidad del mundo en los pies, mientras respiras y miras
el cerro, y cuando sabes que no tienes de otra y namas hay que
entrarle a la corretiza.
Ya
bien calientes los compas querían hechar la carrera a las 12 del
día, namas pa que sintiéramos mejor el calorcito y las vueltas nos
supieran a manjar. Dadas las presiones de la comisión aquí
presente, que empieza en una cosa y termina en otra, como siempre,
pues se decidió pasar de la hora bondadosa que era las 8 de la
mañana, a una bien consensuada “a las 10”, y no por democracia
precisa, sino porque una parte de la comisión aquí presente se
podía desinflar, pues el elemento competente que aquí les habla
quería salir de sus malestares estomacales y “aclimatarse” lo
más pronto posible, hablando con los compañeros de todo eso del
calentamiento global, pues la verdad ya nadie le quiso entrar a las
12.
Y
es que desde temprano, la calentura de esta comisión que va de la
rodada a la pataleada sin darse cuenta, andaba muy preocupada: que no
traje el short de atletismo, que me hacen falta los tenis, y que pues
no le hace, ¡me la hecho con botas! Que yo sí puedo, que cómo no
le va a entrar la comisión a remediar, que si los de Miahuatlán no
se rajan. Que qué van a decir los compas que ya me-dio miedo y que
namás nos quedamos a medias. En la asamblea mañanera, teniendo como
presente a un ausente, y estando dos porque a veces también somos 3,
pues se decidió que el comisionado de la rodada ecologista (osease
yo, que ahora no soy para ser) tendría que aceptar las conchas
adidas sobrantes con dudosa alineación y resistencia pero que para
la comodidad y velocidad de la comisión, no se aceptaría
declinación en la carrera; se hacen llegar al compa comisionado los
especiales de trail para competir y presentarse en óptimas
condiciones.
Uno
espera lo que se ve venir como pensando y apretando pa’ que las
cosas no se “salgan” de control. Con miedo porque no hay remedio.
Ya en la asamblea de salida pues los compas levantan la voz y que
cómo se va a correr si no hay motivación, y la mesa que no suelta
la lista de los apuntados nos dice: un borrego pal primer lugar. Y yo
pues nada más pensando que me cancelaron la Rocknroll runner pero la
CODEDI runner no la paró ni el COVID-19, y a lo mejor hasta con
borrego nos regresamos al Valle pa’ seguir con eso de la RODADA
ECOLOGISTA, que nadie entiende qué es pero que como todo lo que se
hace entre el pueblo: se difunde, se construye y se organiza.
Ya
en la salida pues se demuestra la bravura de los gallos que se
empiezan a pavonear, y ni modos, la comisión va despechugada: que
mejor por la aerodinámica, o que por el sudor, o nada más porque
andamos de chocosos y no queda mas que sacar el cuero a relucir.
La
rodada que ahora anda a pie pues se hizo de llantitas. Entre los
compas del pueblo nunca hace falta la tradición de corredores
efectivos, y pues llega el que se avienta sin llantas, a puro pie
descalzo; la solidaridad no falta, y también namas pa’ que los de
la comisión no se sientan con mas miedo y sin remedio, pues el puro
pellejo en la tierra sí intimida, ¡préstenle unos tenis al compa!,
pa que vayamos parejos y no haya excusas, como de las que luego se
llena esta comisión, sin remedio. Ya parejos sale el cuete, y a
correr.
Ya desde la primera vuelta se sintió el arrastre,
por ahí se escuchaba: pues yo creo que la comisión si se desmaya
porque va desnutrida, que preparen el alcohol por si las dudas, y de
lo que adentro de la comisión iba pasando ni les cuento. Como
andábamos bien seguros de la estrategia, pero no del estratega, pues
ya nos veíamos presumiendo el 3er. lugar, ¡hay namas pa que vean
que la comisión si está entre los primeros!, bien confiados…cuando
en una de esas se siente el rebasón a todo lo que da y ahí va el
mero 3er lugar, que veo como me aniquila con su firme paso,
corriendo a la mera tradición de la rodada ecologista que se queda
sin llantas, como decimos aquí entre el pueblo: a pura pata. Todavía
pa rematarnos nos dicen que llegó tarde a la salida. Los dos
primeros se dieron parejo, y pues la comisión sin remedio resistió
en el 4to. Lugar.
La
comisión queda bien aclimatada con los pueblos, lista para seguir
resistiendo a las coronavairus con autocuidado e higiene, y dándole
a la RODADA ECOLOGISTA para que las defensas sean saludables y no
bajen.
21 de Marzo 2020. Dos días antes de la entrada en vigor de la Contingencia Sanitaria por COVID-19 en el territorio Nacional de México.
Fotos: Victoria Raziel
21 de Marzo 2020. Dos días antes de la entrada en vigor de la Contingencia Sanitaria por COVID-19 en el territorio Nacional de México.
Fotos: Victoria Raziel










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