Tal vez las noches
no sean nuestras, ni los cigarrillos, ni los recuerdos. El tiempo nos
enseña quienes somos en el ayer-hoy de siempre, está la memoria y
esa no se puede hacer a un lado, porque es resistencia pura de
silencios que como mar subterráneo no claudica al principio
elemental que es la tierra, profundidad de vertientes que están con
nosotros en este abismo de olvidos.
Estamos porque
dejamos de existir, donde una cruz pierde las letras que dan
testimonio de la barbarie capitalista, ahora crece un árbol, como
señal de algo que aguarda, en silencio, el testimonio de la vida.
Son los símbolos que hablan en nuestra ausente presencia, en
nuestros rincones de letras, puños, consignas escondidas con sus
mantas tenues a la luz del día. Somos lo que no quieren que se sepa
que pasó, los pueblos que buscan comprenderse, porque hubo quienes
nos enseñaron la letra de la resistencia y su movimiento. Esa
carretera, la 175, donde de nuevo han matado a 3 jóvenes defensores
de la vida pertenecientes a la CODEDI, la misma represión, por los
mismos motivos, por defender la vida.
Son los
años, cicatrices de nuestros olvidos, en la realidad que nos dice
que solo la destrucción tiene derecho de existir sobreviene el
recuero del compañero que nos enseñó amar la vida, a entender el
primordial planteamiento que es no claudicar en los derechos de los
pueblos a esa vitalidad que la destrucción les niega. La vida es
defensa, lucha y congruencia.
Hay a quienes no se
nos olvida que fue en ese año de la implantación de los violentos
megaproyectos por el Estado de elecciones nacionales cuando sucedió
el asesinato del defensor de la tierra-vida BERNARDO VÁSQUEZ
SÁNCHEZ, los compañeros caen cuando se levanta el poder soberano
del cinismo político, el de siempre que se baña con la sangre de
los luchadores sociales.
En el colmo de la
hipocresía hoy nos quieren implantar la idea de que su autoritarismo
no ha tenido nada que ver con los hechos existentes del asesinato y
desaparición de los militantes de la vida y la tierra, la represión
instrumentada por los poderes económicos centrales se amplió y ha
sido la obra de estos procesos políticos que destruyen los tejidos
socio-comunitarios.
No puedo esperar a
que llegue el recuerdo de ese día en que la oscuridad de nuevo hizo
estragos en nuestro ser colectivo, para decirles a esos de arriba, a
los que siguen dominando por medio de la mentira y el ocultamiento:
que vamos a resistir, que no claudicaremos en la exigencia de
justicia para el compañero, y para tod@s
los que cayeron producto de la oleada reaccionaria en México.
El AYER-HOY no puede
ser olvido, están presentes las resistencias documentadas. La
realidad es la misma: opresión, despojos, asesinatos, desapariciones
para beneficio de los intereses extractivistas. Ahí están visibles
las industrias que explotan la sangre-vida-tierra; enfrente los
pueblos siguen organizándose, diciéndole al mundo: ¡OAXACA,
TERRITORIO CONTRA LA MINERÍA!¡BERNARDO VIVES EN EL CORAZÓN DE CADA
PUEBLO QUE ACTIVA SU LUCHA CONTRA LOS EXTRACTIVISMOS
POLÍTICO-ECONÓMICOS!¡EL PUEBLO NO TE OLVIDA, PORQUE NOS ENSEÑASTE
A RESISTIR EN LA VIDA!
Rodolfo A. Ordaz
Hdz.

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